Los nanocréditos se ven simples: montos pequeños, plazos cortos, alta rotación, todo digital. Y por eso muchos creen que son fáciles. Pero lo pequeño no significa sencillo.
De hecho, lo pequeño amplifica errores. Un desajuste leve en volumen, un cálculo optimista en costos o un crecimiento más lento del esperado pueden cambiar completamente el resultado del negocio.
El problema no es prestar $100.000. El problema es sostener 1K, 2K o 10K operaciones activas sin que la caja empiece a tensarse. Muchos miran la tasa; pocos miran la estructura completa. El nanocrédito no es frágil por el monto, es frágil cuando no se entiende su dinámica. Mucho menos dónde y cómo monetizar.
Antes de escalar, hay que simular. Antes de simular, hay que pensar.
¿Te fue de utilidad este video? Ayuda a otros compartiéndolo y recomendándolo 🤝